Ciudad Refugio on the Move in the Local Community

By Rebekah S. | Staff

“As an NGO we want to work inside our walls offering a refuge, a place of healing, hope and restoration for those in need.  As a church we want to live outside our walls reaching the lost and affecting human need in the name of Christ.  Let’s strive to be both a refuge and a lighthouse.”   – Pastor Douglas Calvano, Ciudad Refugio.

In the months of November and December of 2018, Casa de Refugio launched an initiative encouraging the local church and community to invest funds towards feeding hungry families in Manantiales, Colombia’s second largest camp of displaced persons.  As a result, in January we were able to deliver food boxes and school supplies to 200 needy families.

In addition, we received a group of 44 youth who came to partner with us as a church in local community outreach.  Together with these passionate youth, we were able to impact 350 kids from public schools as well as nearly 300 children from local communities.  We also facilitated live music and evangelistic events in El Refugio, the Ciudad Refugio bakery and cafe, and local city parks.

We are excited to be a part of what Jesus is up to in our community, and we pray He continues to teach and guide us as we share His light.

 

Un Tiempo de Crecimiento

Por Priscilla |Programa de intercambio de voluntarios

Estando en Alemania, he crecido en todas las áreas. Tengo un sentido cada vez mayor de lo que significa estar aquí como latina y estoy tratando de ser la mejor versión que pueden ver de Colombia, aprendiendo a ser proactiva, a dar mucho más de lo que pensaba que tenía, a conocer a Dios en un nivel más profundo, a estar sola, a disfrutar de la compañía de personas sin entender lo que dicen, a sacrificar mi comodidad para conectarme con la gente, a pagar el precio de mis sueños, y he desarrollado un nivel diferente de relación con mi familia e iglesia.

Aparte de estos logros personales, me he desecho de muchos de los estereotipos que tenía sobre Europa, Alemania, los alemanes y los refugiados. Uno de estos estereotipos que he rechazado es pensar que toda la gente en Alemania es rica y por lo tanto feliz. Pero en Alemania también hay gente que no tiene suficiente dinero; hay gente que está totalmente sola y que sufre igual que en nuestro país. Por lo tanto, lo que más valoran es un poco de tiempo. Acompañar en una celebración, ser parte de eventos sencillos, sentarse a conversar o simplemente darles una sonrisa y un abrazo es más valioso que cualquier otra cosa.

Otro estereotipo que he rechazado es la baja autoestima que nosotros los colombianos y latinos hemos tenido desde hace décadas. Nunca en mi vida me había sentido tan orgullosa de mis orígenes como en estos cinco meses. Tenemos tanta riqueza y recursos humanos que solo en la distancia se entiende. Nuestra cultura ha creado gente sencilla y amable, que se le mide a todo, que no se le quita a nada. Ahora no me canso de invitar a personas a que se atrevan a viajar a Colombia porque Dios nos ha dado mucho para complementar una cultura tan diferente como lo es la alemana.